lunes, 29 de junio de 2009

UN DOMINGO DEL PASADO QUE SIN EMBARGO ES NUEVO

“Hoy es un día de Liberación Nacional”

Elisa Carrió

“Gracias por sacarnos el miedo a todos”

Mirta Legrand a los vencedores de Capital y Buenos Aires.

Sigo XXI: En qué quedamos, Unidos o Dominados?

“El año 2000 nos encontrará unidos o dominados”: Casi tod@s l@s argentin@s de mediana edad recordamos esa trajinada frase del Tte. Gral. Perón. Hoy podemos afirmar que el anciano líder no arriesgó demasiado formulando aquella ecuación binaria que aún estamos intentando resolver. Durante la significativa jornada de la víspera, el candidato electo por el Frente Amplio uruguayo José “Pepe” Mujica reconocía a última hora que representa a “los que vienen bien de abajo”, y describía que tal circunstancia se inscribe en un nuevo y auspicioso contexto continental que encuentra a un negro en el gobierno norteamericano, a un obrero metalúrgico en el brasileño, y a un indio en el boliviano, por citar apenas una tríada de ejemplos emblemáticos. Pero - sin ánimo de contrariar su análisis - deberíamos relativizar el alcance de dicha enumeración en lo que respecta al poder de decisión del flamante habitante de la Casa Blanca, ya que sin el tácito aval del complejo industrial-militar yanqui sería inconcebible perpetrar un golpe militar tan anacrónico como el que acaba de sufrir el gobierno democrático del presidente Manuel Zelaya y todo el pueblo hondureño que hoy gana las calles en su repudio.

Más allá del atisbo progresista del eje Solanas-Sabatella, nos atrevemos a afirmar que los vencedores de la elección parcial de ayer representan al patriciado que en el Siglo XIX organizó este país sobre la sangre del indio y del criollo. Seremos capaces quienes no adherimos al credo demoliberal de revertir esa tendencia de cara al Bicentenario de la Patria o deberemos resignarnos a conmemorar semejante fecha soportando aún el yugo de los herederos de Mitre, Sarmiento, y Roca?

Eclipse de la Era K: Acerca de jugar el partido respetando las reglas del enemigo

Enredado en el chiripá de un discurso setentista confrontativo y de carácter meramente gestual, el kirchnerismo se cocina en la salsa de la más auspiciosa carta de intención que tuvo la democracia argentina desde 1983, y - acaso por haber usufructuado el legado de la generación más altruista de la historia reciente - también la más trucha.

Sabido es que Irigoyenismo y Peronismo, los dos grandes movimientos nacionales del Siglo XX, ya han dado lo mejor de sí a la historia de nuestro país, y sólo la mística de sus mejores luchas han de legar a las nuevas construcciones que nuestro pueblo haya de gestar. El 2001 aportó una severa lección a esa dirigencia política que se emperra en avanzar guiándose por el espejo retrovisor de la política. Pero la partidocracia autista, venal y rentista de nuestro país, aún en sus versiones recicladas como progres, no demuestra agallas ni voluntad de jugar fuera del arenero, en la plaza de las grandes mayorías, desencorsetándose como en Bolivia y Venezuela del restringido esquema de “participación cívica” pergeñado por la legislación oligárquica, gestada para ofrecer parodias de consenso incapaces de cuestionar sus intereses. El kirchnerismo ha pisado ese palito, con la misma actitud genuflexa de Bachelet en Chile o Tabaré en Uruguay. No agrega nada nuevo recordar que de un tiempo a esta parte en Argentina no hay electorados cautivos. Por ende, sólo un megalómano está en condiciones de cantar victoria antes de salir al ruedo… Probablemente – y con suerte –, ante la casi total ausencia de propuestas programáticas de campaña, debamos relativizar las consecuencias del voto de ayer concibiéndolo apenas como un castigo a ese oficialismo afecto a atender tan sólo su propia lógica. Lo cierto es que l@s habitantes de la Casa Rosada hoy acusan recibo de siete votos de repudio de cada diez, dos cámaras sin quórum propio a partir de diciembre, un miserable como Cobos, un Isidoro Cañones como Macri, y un estanciero como Reutemann en condiciones de competir en las presidenciales de 2011… y hasta la propia provincia de Santa Cruz escapándoseles de las manos.

Gran Cuñado terminó. Y hoy en las escuelas donde ayer se votaba, las acuciantes asignaturas pendientes de nuestra sociedad convocan a considerar si seguirán las clases o habrá que suspenderlas para seguir gambeteando pestes del medioevo en el Siglo del Conocimiento.

Los Movimientos Sociales y el imperativo de unirse como única alternativa

Abajo y en la periferia de tan obsceno show mediático, a considerable distancia de palacio, el hombre y la mujer trabajadores o desocupados seguirán remando para parar la olla, asediados por cuarentenas y pandemias. En tanto, l@s argentin@s que dimos por herida de muerte a la democracia formal un 19 y 20 de hace casi una década sabemos que habrá que seguir tejiendo la unidad y confluencia de l@s ningunead@s, aguzando la imaginación ante los nuevos desafíos y juntando coraje para las duras jornadas venideras, en que deberemos defender una vez más los derechos que nos quedan y los que aún están pendientes, luchando a nivel nacional y con agenda propia por una democracia social y participativa, acorde a las más avanzadas experiencias de Nuestra América. Es hora de que l@s luchador@s honest@s y de fuste que aún se preservan en la retaguardia popular den la cara y desplacen a estas momias vetustas de la política. Serán necesari@s para refundar el Movimiento Nacional.-

Jorge Falcone

martes, 2 de junio de 2009

Carta a los lectores de Página 12:

Nos dirigimos a ustedes como asamblea de trabajadores de Página 12, que incluye desde cronistas hasta obreros de los talleres, para informarles que llevamos dos meses de negociaciones infructuosas en reclamo de aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo.
Conscientes de que las empresas periodísticas no se caracterizan por respetar los derechos laborales ni la libertad sindical, valoramos el hecho de formar parte de Página 12, donde desde siempre elegimos a nuestros delegados y discutimos en asambleas masivas las situaciones que lo ameritan.
Esa unidad y el alto grado de participación no siempre estuvieron dirigidos a la confrontación con la empresa. En algunos momentos de crisis, sufrimos la reducción de nuestros salarios, el cobro en cuotas y en monedas alternativas. Esa situación agudizó el desfasaje histórico entre nuestros sueldos y el de los trabajadores de otras empresas periodísticas.
La prosperidad económica de Página 12, notoria en los últimos años por los ingresos obtenidos en concepto de publicidad oficial, se complementó en distintos momentos del último lustro con un repunte de las ventas del diario, y con una óptima respuesta de los lectores frente a distintos productos (CD, DVD, libros) que acompañan los ejemplares, bonanza que derivó el año pasado en el agregado de ocho páginas a cada edición del diario.
Sin embargo, pese a la prédica constante a favor de la redistribución del ingreso y la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas, la prosperidad material nunca se tradujo en mejoras, ni de los salarios de quienes hacemos Página 12, ni de las condiciones laborales en las que desempeñamos nuestra tarea, ni en la contratación de personal, ni en la satisfacción de reclamos de vieja data de nuestra Comisión Interna.

Algunos ejemplos:


--Recategorizaciones para equiparar salarios de compañeros que realizan tareas similares;
--Contrataciones para cubrir puestos que por distintos motivos han quedado vacantes;
--Compra de equipos para los fotógrafos, que trabajan con máquinas de su propiedad, cuando debe ser la empresa quien debe proveer esas herramientas.
--Mejoras salariales y blanqueo de los colaboradores que hacen el diario junto con el personal de planta;
--Fin del uso de los pasantes como mano de obra barata;
--Pago del consumo de celulares, desde siempre a nuestro cargo.
--Renovación de tecnologías obsoletas (sistema DOS), compra de computadoras con acceso a Internet (contamos con una máquina cada seis periodistas, que nos obliga a trabajar con nuestras propias computadoras o, en su defecto, a hacer cola y esperar turno para revisar correos electrónicos o imprimir un archivo), iluminación adecuada y hasta sillas de escritorio decentes;
Habernos acostumbrado a trabajar en condiciones artesanales no nos impide en muchos casos estar orgullosos de ser parte de Página 12. Pero creemos en la importancia de ser consecuentes con las prédicas, queremos hacer un diario mejor y sabemos que para lograrlo es imprescindible poner fin a la precariedad, invertir en la más elemental infraestructura, subsanar inconcebibles desigualdades internas y adecuar los salarios a las necesidades reales de los trabajadores.
Descontamos que el apoyo de nuestros lectores será fundamental para lograrlo.


Asamblea de trabajadores de Página 12

Carta a los lectores de PáginaI12:

Nos dirigimos a ustedes como asamblea de trabajadores de PáginaI12,
que incluye desde cronistas hasta obreros de los talleres, para
informarles que llevamos dos meses de negociaciones infructuosas en
reclamo de aumentos salariales y mejoras en las condiciones de
trabajo.
Conscientes de que las empresas periodísticas no se caracterizan por
respetar los derechos laborales ni la libertad sindical, valoramos el
hecho de formar parte de PáginaI12, donde desde siempre elegimos a
nuestros delegados y discutimos en asambleas masivas las situaciones
que lo ameritan.
Esa unidad y el alto grado de participación no siempre estuvieron
dirigidos a la confrontación con la empresa. En algunos momentos de
crisis, sufrimos la reducción de nuestros salarios, el cobro en cuotas
y en monedas alternativas. Esa situación agudizó el desfasaje
histórico entre nuestros sueldos y el de los trabajadores de otras
empresas periodísticas.
La prosperidad económica de PáginaI12, notoria en los últimos años por
los ingresos obtenidos en concepto de publicidad oficial, se
complementó en distintos momentos del último lustro con un repunte de
las ventas del diario, y con una óptima respuesta de los lectores
frente a distintos productos (CD, DVD, libros) que acompañan los
ejemplares, bonanza que derivó el año pasado en el agregado de ocho
páginas a cada edición del diario.
Sin embargo, pese a la prédica constante a favor de la redistribución
del ingreso y la participación de los trabajadores en las ganancias de
las empresas, la prosperidad material nunca se tradujo en mejoras, ni
de los salarios de quienes hacemos PáginaI12, ni de las condiciones
laborales en las que desempeñamos nuestra tarea, ni en la contratación
de personal, ni en la satisfacción de reclamos de vieja data de
nuestra Comisión Interna. Algunos ejemplos:
--Recategorizaciones para equiparar salarios de compañeros que
realizan tareas similares;
--Contrataciones para cubrir puestos que por distintos motivos han
quedado vacantes;
--Compra de equipos para los fotógrafos, que trabajan con máquinas de
su propiedad, cuando debe ser la empresa quien debe proveer esas
herramientas.
--Mejoras salariales y blanqueo de los colaboradores que hacen el
diario junto con el personal de planta;
--Fin del uso de los pasantes como mano de obra barata;
--Pago del consumo de celulares, desde siempre a nuestro cargo.
--Renovación de tecnologías obsoletas (sistema DOS), compra de
computadoras con acceso a Internet (contamos con una máquina cada seis
periodistas, que nos obliga a trabajar con nuestras propias
computadoras o, en su defecto, a hacer cola y esperar turno para
revisar correos electrónicos o imprimir un archivo), iluminación
adecuada y hasta sillas de escritorio decentes;
Habernos acostumbrado a trabajar en condiciones artesanales no nos
impide en muchos casos estar orgullosos de ser parte de PáginaI12.
Pero creemos en la importancia de ser consecuentes con las prédicas,
queremos hacer un diario mejor y sabemos que para lograrlo es
imprescindible poner fin a la precariedad, invertir en la más
elemental infraestructura, subsanar inconcebibles desigualdades
internas y adecuar los salarios a las necesidades reales de los
trabajadores.
Descontamos que el apoyo de nuestros lectores será fundamental para lograrlo.


Asamblea de trabajadores de Página 12

jueves, 28 de mayo de 2009

Gigantografias Cordobazo‏. Roberto Baschetti.



A continuación publicamos una gacetilla enviada por el compañero Roberto Baschetti, el día miércoles 27 de mayo.




AMIGOS. COMPAÑEROS. INVESTIGADORES.

LA BIBLIOTECA NACIONAL A PARTIR DE HOY EXPONE 15 GIGANTOGRAFIAS EN LA PLAZA DEL LECTOR CONFORMANDO ASI UNA EXPOSICION TITULADA: "LIBROS, SIGNOS Y CALLES. DE 1955 AL CORDOBAZO".

SOY EL CURADOR DE DICHA MUESTRA Y TRATO DE REFLEJAR A TRAVES DE FOTOS, PINTADAS, ROSTROS, FACSIMILARES DE VOLANTES, TAPAS DE LIBROS Y REVISTAS, LOS CONVULSIONADOS AÑOS QUE VAN DESDE LA CAIDA DE PERON Y LA RESISTENCIA PERONISTA (1955) A LA INSURRECCION DE MASAS EN CORDOBA (1969).

EN ARCHIVO ADJUNTO PUEDEN VER DOS DE ESAS QUINCE GIGANTOGRAFIAS EXPUESTAS.

LA PLAZA DEL LECTOR ESTA SITUADA EN LA ESQUINA DE AV. LAS HERAS Y AGUERO DE ESTA CAPITAL. LA ENTRADA ES LIBRE Y GRATUITA Y EL LUGAR ESTA ABIERTO TODOS LOS DIAS DE 9 A 19 HS.

SI PUEDEN REENVIEN ESTA INFORMACION CON EL FIN DE PERMITIRLES A NUESTROS JOVENES ACERCARSE A ESTAS IMAGENES PARA PODER VISUALIZAR Y COMPRENDER LA LUCHA DE NUESTRO PUEBLO,
ESA MISMA LUCHA QUE TANTOS ESCRIBAS, FORMADORES DE OPINION E INTELECTUALES NIEGAN O IGNORAN OLIMPICAMENTE.

GRACIAS. UN ABRAZO.


Lic. Roberto Baschetti
Biblioteca Nacional
Jefe del Departamento de
Adquisiciones e Intercambio
Bibliotecario
Agüero 2502 - piso H
1425 Buenos Aires-Argentina

(tel: 4808-6015)

martes, 26 de mayo de 2009

PRODUCTORES RURALES ESCRACHARON A AGUSTÍN ROSSI EN SANTA FE.

Por Gustavo Battistoni


A la salida de una reunión en Reconquista, el jefe del bloque kirchnerista en Diputados fue interceptado por un grupo de ruralistas; pancartas y huevazos.
Es muy facil de resolver... tiene que estar La Campora a pocas cuadras de donde vaya Rossi, y al momento de las agresiones llega la defensa.
El problema está en que si se hace esto, la prensa se encarga de distribuir culpas y cargas. ¿A que no sabés cómo?
El problema es otro: el problema es no haber querido (ni, a lo que parece, seguir no queriendo) promover la organización de las masas en defensa de un proyecto que en ellas se apoya.
Las masas, dije. No La Cámpora.
Voy a decirlo más tenebrosamente: el problema está en permitir que las clases sociales reaccionarias hayan sacado a las calles la lucha de clases mientras se le ponen maneas a las clases que nos apoyan, y entonces no pueden hacer lo mismo.
Que a Rossi lo rodee una guardia personal local reclutada entre los trabajadores del campo y la ciudad de Reconquista, además de los estudiantes (expresión de las clases medias).
Ésa es la garantía.
Ésa es la disuasión.
Que a los capitostes ruralizantes, un par de días antes de la llegada de Rossi, se les hagan algunas visitas de cortesía como las que ellos saben hacer a quienes desean regimentar en torno a sus paros totales (¿recuerdan la anécdota que conté hace un tiempo sobre el vendedor de bolsitas de plástico en un pueblito bonaerense? Eso es la lucha de clases).
Pero en eso ni se piensa. Solo la Sociedad Rural lo lleva a cabo.
Es el drama histórico, si me permiten, del peronismo. Cómo superarlo, es la clave de cualquier avance en profundidad de la Argentina hacia la realización de las banderas del peronismo.


Nota de Trinchera: Interesante aporte del compañero, poniendo el centro del análisis en la organización militante desde las bases, que venimos reclamando muchos compañeros desde hace años.
Esperemos que esta nota sirva para que desde las distintas fuerzas del campo Nacional y Popular, se comience a dar una práctica de construcción militante, donde se dejen de lado el clientelismo y las aparateadas a la que son afectos muchos grupos.

Un abrazo, Eugenio.

lunes, 25 de mayo de 2009

25 de Mayo.






En esta fecha, tenemos tres aniversarios para recordar:



1810. La Revolución de Mayo.
1973. La asunción del Justicialismo al gobierno con Cámpora.
1974. El fallecimiento de Arturo Jauretche.





Revolución de Mayo.

Surgida en Buenos Aires, capital del Virreinato, cuando los mandos del ejército, a cargo de Saavedra, apoyaron la demanda del vecindario y presionaron sobre el Cabildo. Aun, sin caudillo, la revolución terminaba con la dominación española.
Se responde, a la voluntad nacional, preexistente desde antes de 1810.
Desde temprano comenzarían las diferencias entre los distintos sectores. Intelectuales, llamados “jóvenes de las luces” (Moreno, Castelli, Peña, Berutti, etc) pregonan la revolución sin pueblo, donde los esclarecidos porteños, imponen sus ideas al resto de Buenos Aires y luego a todo el país (son la ultraizquierda de la época). Castelli, fracasa en el Alto Perú, Belgrano en Paraguay. Así, perderemos esos dos territorios y luego la Banda Oriental.
Entre bambalinas, se mueve el imperio Inglés, que luego de sus dos fracasadas invasiones militares, apela a la conquista económica.
Saavedra, caudillo popular (a su pesar, no supo estar a la altura de las circunstancias) irá perdiendo poder. Así, el Pueblo se quedará sin conducción, aunque reaparecerá en las jornadas del 5 y 6 de abril de 1811, recordadas como la “Revolución de los Orilleros” conducida por Joaquín Campana.
El enfrentamiento, de las provincias con el puerto, es el factor que provoca el alejamiento de Moreno, (opuesto al ingreso de los representantes del interior) y su viaje a Inglaterra. Muere en altamar y su cuerpo es arrojado envuelto en la bandera inglesa.
Mientras, en la Banda Oriental aparece el primer Caudillo de Mayo: José Gervasio de Artigas, quien será combatido por los sectores antinacionales del puerto.

1973. Cámpora al gobierno. Perón al Poder.

En esta jornada, asume el “Tío”, con la Plaza repleta de compañeros que con la alegría característica del peronismo festejan el triunfo de 18 años de lucha, en la que tuvimos héroes y mártires de la talla de: Juan José Valle, Felipe Vallese, Fernando Abal Medina, Carlos Gustavo Ramus y tantos otros que dieron la vida por su Pueblo y por Perón.
El triunfo, se consiguió, gracias al Resistencia Peronista, encarnada por las bases del peronismo, que reaccionaron ante la claudicación de una dirigencia burocratizada y obsecuente; la “Gloriosa Jotapé”; los sindicatos conducidos por la CGT; Montoneros y otros grupos que pusieron la sangre para la vuelta del General y el triunfo popular.

1974. Fallecimiento de Arturo Jauretche.

Que se puede decir de este gran pensador Nacional, desmitificador de las mentiras de la historiografía liberal, en su ya célebre “Manual de Zonceras Argentinas”. Militante inclaudicable, peronista consecuente, estuvo alejado de las alturas del poder, a fines del gobierno peronista en los años 50, para retomar su puesto de lucha, en los peores momentos. Es destacable, su contribución al Revisionismo Histórico.


En esta fecha que conmemoramos nuestra emancipación, a un año del bicentenario, vale tener presente, el lineamiento histórico, que seguimos, donde lo importante es el Pueblo y no los supuestos teóricos intelectualoides, que hablan en nombre de él pero que en la práctica, se encuentra ubicados en el campo de lo antinacional.
Refrescando un poco la línea popular, podemos hablar de los caudillos populares, que fueron surgiendo en la gesta libertadora de el siglo XIX, los pronunciamientos populares como el citado de los “Orilleros”, los federales, Juan Manuel de Rosas, las Montoneras que combatieron a los liberales y se opusieron a la Guerra del Paraguay, el Yrigoyen, el Peronismo con sus grandes conductores: Perón y Evita. Y todo esos compañeros que hicieron posible la vuelta de Perón, la resistencia al Proceso de Reorganización Nacional, el combate al alfonsinismo, el menemismo y la Alianza delarruista.
Ahora, la realidad nos indica que tenemos un gobierno que mas allá de los errores intenta avanzar en esa senda trazada. En nosotros está construir la fuerza militante organizada (hoy inexistente o escasa) que de el apoyo popular para la profundización del proyecto Nacional.

Eugenio Luis Germino, 25 de mayo de 2009.

viernes, 22 de mayo de 2009

LOS EX-CÉNTRICOS

Yo sí tengo algo contra los travestidos. Me cae muy mal que se vistan y se maquillen para tratar de engañarme, para mostrarme una realidad que en realidad no lo es. Si tienen gustos que no son los heterodoxos, no les pierdo el respeto. Pero si tratan de maquillar sus gustos, de disfrazarlos de heterodoxos, levanto la guardia ante la posibilidad concreta de traición. No creo que a ningún heterodoxo le guste verse traicionado por un travestido. No creo que a nadie que practique el pensamiento nacional, le guste desilusionarse cuando estos travestidos políticos lo quieren hacer sujeto y objeto de sus desviaciones, que en el caso de la política sí lo son.
Muchas veces, a estos travestidos los hemos definido como “progres”. Desde la derecha, inclusive, hasta les crearon un limbo que los contuviera, una especie de “zona roja” que los diferenciara de los “zurdos”. Ese limbo se llama “centro” y el “centro” es el lugar de los maquillados y los disfrazados. Pero debemos tener en claro que para disfrazarse o maquillarse de izquierda o de “progre”, hay que ser de derecha. Más claro: no son tipos o tipas de izquierda que en determinada coyuntura tomas una posición equivocada. Son viscerales de derecha que pretenden engañar a gente de izquierda y a incautos y a la vez congraciarse con los de su propio y oculto palo.
¿Quién no sintió alguna vez admiración por las posturas que en determinada coyuntura pudo haber tenido alguien a quien a partir de ese momento consideró como “progre”? ¿Quién no se desilusionó alguna vez con las conductas políticas de alguien a quien consideraba “progre”? ¿Para qué lado desilusionan los “progre”, para derecha o para izquierda? ¿Qué “progre” no se considera “de centroizquierda”? ¿Ocupa la “centroizquierda” un lugar dentro de lo que es el pensamiento nacional? ¿Los indefinidos como “progres”, a quien terminan siendo funcionales?
Después de muchas desilusiones y de responderme todas estas preguntas, llegué a una conclusión: no los voy a volver a llamar “progres”, como tampoco me voy a dejar engañar por esa categoría que les adjudica la derecha al definirlos como de “centroizquierda”. Nada de centro. Para mí, son ex-céntricos. Tanto por el lugar que casi me convencen que ocupaban, como por su condición de maquillados y travestidos que sin duda pretenden exhibir como una excentricidad.
Muchos son irrescatables. Casi diría que todos. Los ex-céntricos son propensos a prenderse al discurso reaccionario dándole un toque intelectualoso. Después, cuando la realidad les pasa por encima, no tienen la misma propensión para reconocer sus errores. Prefieren una mentira como justificación y así se vuelven a travestir. Para cualquier ex-céntrico sería muy humillante, vergonzoso, aceptar que estuvo hablando pavadas.
Vayamos a un ejemplo: Si Pino Solanas, que se define bien de izquierda, sin nada de centros, decidiera un buen día regresar al campo nacional y popular ¿de qué debería disfrazarse (travestirse) después de asumir como propias y divulgar construcciones peyorativas que elaboraron los ideólogos de la restauración conservadora contra Cristina y Néstor? ¿Le daría la cara, sin maquillaje, para decir “me equivoqué fulero”? ¿Le permitiría su propia vergüenza, su orgullo burgués, admitir su error?
Yo creo que no, pero la verdad, es que me alegraría mucho equivocarme.
Algo similar se podría decir de Claudio Lozano. El llevó su travestismo ideológico a límites increíbles. En el escenario de la política, muchos grandes cultores del pensamiento nacional lo entronizaron para sí como a un verdadero hombre de izquierda. Son los mismos que hoy, muchos hasta con lágrimas en los ojos, lo reconocen como traidor. Y es doloroso sentirse traicionado en la esperanza.
Hay otros cuyos pensamientos también terminan siendo públicos, pero que aparentemente juegan desde un lugar distinto. En esta categoría se ubican, por ejemplo, las voces de los medios. Ellos actúan a nivel masivo básicamente sobre los necesitados de esperanza. Son los sembradores de mensajes destituyentes, los calumniadores. Son los que incitan, por ejemplo, a señoras de clase media que hacen una cuestión de Estado de la marca de cartera o zapatos que usa la Presidenta de los argentinos. En función de su irrazonamiento, estas personas determinan que por esa cuestión “el país se está cayendo a pedazos” y que “los K son lo peor que nos podría haber pasado”. Imposible encontrarle un hilo conductor a estos pensamientos. Lo único que los puede generar es el discurso de un ex-céntrico. No es Mariano Grondona la persona indicada para señalar que una cartera italiana es síntoma de corrupción o de degradación moral. Si lo intentara, a la primera que debería rendirle cuentas a es su propia esposa. Eso lo tiene que hacer un ex-céntrico. Alguien travestido con un poco de maquillaje de izquierda. Sólo él llega impune a esos rincones de la mente de esa señora de clase media donde anidan el rencor, la envidia y la irracionalidad.
Pero esa señora, o señor, de clase media, el día que tome conciencia de su irracionalidad, puede dejar de hablar del tema. Puede comenzar a guardarse sus opiniones, puede dejar de figurar en las encuestas, no tiene necesidad de exponer su vergüenza por los dichos del pasado. Puede conciliarse con su conciencia en la intimidad del cuarto oscuro. Pero los otros los ex-céntricos conocidos, carecen de esas facilidades que da el anonimato. Por una cuestión de orgullo, lamentablemente son irrecuperables.
Siempre existieron los ex-céntricos, lo malo es que en estos días parecen proliferar como en una pandemia.
La única vacuna contra este virus, es el pensamiento nacional. Pensar en argentino, como dice Norberto Galasso. Lo difícil es convencer a los afectados para que se apliquen la vacuna. Lo difícil es aceptar que no tenemos otra manera de sanarlos.
Ponerlos en cuarentena, sería antidemocrático.

Enrique Ruiz
Enviado por Daniel Chiarenza